Por RODRIGO CUNHA

Durante la COVID-19, decenas de gráficos circularon diariamente en la prensa para explicar la evolución de la pandemia en todo el mundo. Una de las representaciones visuales más comunes fue la de “aplanar la curva”, un concepto de salud pública que representaba la cantidad de personas infectadas a lo largo del tiempo. Si bien muchos gráficos ayudaron a visualizar la evolución de la pandemia, de alguna manera ignoraron a una audiencia muy importante: las personas con discapacidad visual. Este colectivo resulta más vulnerable a contenido dudoso y poco informativo.

La investigación DATOUCH, desarrollada en el marco de “Ayudas para Recualificación del Sistema Universitario Español: Modalidad María Zambrano”, tiene como objetivo desarrollar una guía eficaz para el periodismo con recomendaciones para convertir la visualización de datos en propiedades audio-hápticas. Hay 2.200 millones de personas con discapacidad visual en el mundo, de las cuales 979.200 están en España (el 2,2% de la población), según datos de la Organización Mundial de la Salud (2019).

De acuerdo con Rodrigo Cunha, líder de la investigación y participante del proyecto “El Impacto de la Desinformación en el Periodismo: Contenidos, Rutinas Profesionales y Audiencias» (Ref. PID2019-108956RB-I00), hacer que los gráficos sean accesibles también es cumplir con el derecho básico de acceso a la información de calidad, lo que paralelamente puede ayudar a combatir la desinformación en este segmento de la audiencia. La investigación se extenderá durante el curso 2022-2023 y los resultados se están publicando en la web del proyecto.